Los Tipos de Aceite
Según el Consejo Oleícola Internacional, los aceites de oliva vírgenes son los aceites obtenidos del fruto del olivo (Olea europaea L.) únicamente por procedimientos mecánicos o por otros procedimientos físicos en condiciones, especialmente térmicas, que no produzcan la alteración del aceite, que no hayan tenido más tratamiento que el lavado, la decantación, la centrifugación y el filtrado.Según el Consejo Oleícola Internacional, los aceites de oliva vírgenes son los aceites obtenidos del fruto del olivo (Olea europaea L.) únicamente por procedimientos mecánicos o por otros procedimientos físicos en condiciones, especialmente térmicas, que no produzcan la alteración del aceite, que no hayan tenido más tratamiento que el lavado, la decantación, la centrifugación y el filtrado.
Los Aceites de Oliva pueden clasificarse atendiendo a múltiples criterios, su variedad, calidad, grado de acidez, métodos de extracción y características sensoriales, y no siempre queda claro como identificarlos por la nomenclatura o las cualidades descritas en el etiquetado del envase.
La clasificación más común, es la que aparece en las etiquetas de los envases de Aceite comercial para consumo, reconocidas en la legislación de la Unión Europea (Reglamento CE 1019/2002). Aunque esta clasificación no es demasiado clara y lleva a confusión a los consumidores en la elección del Aceite.
Los tipos de aceites que podemos encontrar en las tiendas, supermercados e hipermercados serán los siguientes:
- Aceite de Oliva Virgen Extra
- Aceite de Oliva Virgen
- Aceite de Oliva
- Aceite de Orujo de Oliva
Aclaraciones básicas:
El Aceite de Oliva Virgen Extra, es el sinónimo de la máxima calidad, es aquel que conserva intactas todas sus características sensoriales y propiedades culinarias y alimentarías y todos los beneficios para la salud. Se puede considerar “zumo de aceituna de máxima calidad” sin aditivos ni conservantes, ha de tener una acidez menor de 0,8 grados y presentar unas características sensoriales agradables e identificables.
El Aceite de Oliva Virgen, sin la palabra “Extra” sigue siendo un zumo de aceituna sin aditivos ni conservantes, pero que presenta algún defecto sensorial por mínimo que sea. Su acidez tiene que ser menor de 2 grados. Si supera esta acidez debe de refinarse y posteriormente será empleado para formar aceites de otra categoría inferior que es la de Aceite de Oliva.
La acidez de estos aceites “Virgenes Extra” y “Virgenes” sí que nos da una idea de sus calidades, siendo esta mayor cuanto menor sea la acidez.
El Aceite de Oliva que ya no tiene consideración de “Virgen”, es un aceite de menor calidad por ser resultado de mezclar aceites refinados y aceites vírgenes. Gran parte de esta mezcla, se obtiene de refinar Aceite de Oliva Virgen con acidez mayor de 2 grados con una pequeña cantidad de aceite virgen, por lo que el Aceite de Oliva no es “zumo de aceituna”. Es apto para el consumo y debe tener un grado de acidez no superior a 1 grado. En este caso la acidez no nos indica su calidad.
El Aceite de Orujo de Oliva es el aceite procedente del refinado de la pasta de la molienda después de extraer los aceites vírgenes, es el de menor calidad apto para el consumo. Este aceite no puede considerarse de Oliva ya que es resultado de la mezcla de Aceite de Orujo refinado con Aceite de Oliva Virgen. Debe tener un grado de acidez no superior a 1 grado. En este caso la acidez tampoco nos indica su calidad.
Observada la diferencia entre todos los aceites de Oliva comercializables, recomendamos utilizar y disfrutar siempre de Aceite de Oliva Virgen Extra, donde se abre un abanico inmenso de posibilidades en cuanto a zonas de producción, de montaña o campiña, variedades de aceitunas, aceites monovarietales o coupages, aceites ecológicos, de distintos grados de madurez de la aceituna recolectada y técnicas de extracción, que hacen de este producto un universo de sensaciones. Será un poco más caro, pero también mucho más saludable, auténtico, sabroso, aromático y delicado.
Para más información:
– Visitar la web del Consejo Oleicola Internacional: https://www.internationaloliveoil.org/que-hacemos/unidad-de-quimica-y-normalizacion/normas-coi-metodos-y-guias/?lang=es
Calidades del zumo de aceituna desde el imperio romano
Ya desde la antigüedad los fenicios y griegos han elaborado el aceite de oliva que ha tenido múltiples usos, tanto como para alimentación como para el culto religioso, la cosmética, la medicina, la alimentación, la iluminación, etc., etc. siendo un producto indispensable para los romanos que comenzaron a producirlo en mayores cantidades para hacerlo llegar a todos los ciudadanos, por lo que desarrollaron nuevos métodos para su elaboración como también aumentaron su comercialización.
Por aquel entonces las aceitunas se molían utilizando unas piedras semiesféricas que se hacían girar para triturar la pulpa, esa pasta resultante se sometía a presión y se obtenía el aceite que posteriormente se guardaría en ánforas para su uso y trasporte.
Estos métodos, con algunas modificaciones, se han seguido utilizando hasta aproximadamente los años 1960-80 cuando los distintos tipos de molinos de piedra dejaron de utilizarse progresivamente pasando a utilizarse martillos mecánicos, batidoras y centrifugas que hoy en día son los medios empleados para la obtención del aceite.
El aceite que obtenían los romanos se clasificaba según su calidad en tres tipos:
Por un lado y utilizando únicamente aceituna verdes y con rendimientos muy bajos obtenían el aceite de mejor calidad “oleum omphacium” o como lo denomina el gran tratadista gaditano Columela el “oleum astivum acerbum”, verdoso, algo amargo y muy aromático considerado como aceite de lujo que se dedicaba principalmente para medicina, ofrendas y como base para elaborar perfumes.
Según decía Plinio, «el mejor aceite de todos lo da la aceituna verde y que aún no ha empezado a madurar; éste es de un sabor excelente”.
Hoy en día, podríamos asimilarlo al aceite de Oliva de Cosecha Temprana, que no hay que confundir con los denominados aceites de Primer Día de Cosecha, ese primer día de cosecha puede ser tanto de una cosecha temprana realizada con aceitunas verdes como de una cosecha más tardía y con aceitunas ya maduras que contienen más aceite pero de menor calidad.
El “oleum viride” se elaboraba con aceitunas cuyo color variaba entre el verde y el negro. Era un aceite más empleado para la gastronomía, siendo de color amarillo oro de aceituna fresca, más suave y menos afrutado cuanto más madura estaba la aceituna. De este se tipo también se diferenciaban tres calidades; el oleum flos era el aceite virgen obtenido tras la primera presión, equivalente actualmente a nuestro Aceite de Oliva Virgen Extra; el oleum sequens era un aceite de calidad inferior, ya que se obtenía con una segunda presión, más intensa, y por último, el oleum cibarium, el más ordinario de los tres, proveniente de siguientes prensadas y utilizado habitualmente en la cocina por la población en general.
Y por último y de ínfima calidad, el “oleum maturum”, el más basto, sacado de aceitunas muy pasadas o atrojadas que lo consumían los pobres y el “oleum acerbum” que se sacaba de las aceitunas que habían caído al suelo y las podridas, por este motivo era de ínfima calidad y usado también para alumbrar, hoy podríamos equipararlo al Aceite Lampante, que también se extrae en las almazaras pero cuyo consumo directo no está permitido y por lo tanto las almazaras no lo pueden envasar ni vender al público, debiendo pasar por una refinería para obtener el aceite de oliva refinado, que contrariamente al significado de “refinado” resulta ser el de peor calidad y al que hay que añadirle una pequeña porción del calificado como virgen para poder nombrarlo como aceite de oliva y comercializarlo con tal etiquetado.
